viernes, 27 de diciembre de 2013

Camino a la perfección.



 'La he visto  intentando disimular, y casi consigue pasar desapercibida. He vivido demasiadas veces este momento como para no saber sus intenciones. Ella es mi madre y tal día señalado en el calendario como hoy escapa de su cuarto a hurtadillas para colocar bajo el árbol bien temprano pequeñas cajitas envueltas en un intenso dorado, llenas de esperanza e ilusión.Parece que estuviera esperando ese momento durante todo el año, solo para vernos al resto sonreír. Y sí, pese a la infinidad de veces que la he espiado en este momento no me canso, porque me transmite todo eso que llaman Navidad'.




Te dije que esto se sale fuera de lo normal, y para nada es una mala noticia. A veces despierto y creo que lo hago con otros ojos, como si fuera tú, gracias a esa transparencia con la que me hablas de 'tu mundo' y que hace que cada día tenga más curiosidad por conocer. Tú eres esa madre que madruga sólo para que no se pierda la magia, que me entregas pequeñas partes de ti en esas doradas cajas, y quien disfruta viendo como poco a poco dejo que ese tú que me entregas me invada y se quede para vivir conmigo. A veces pierdo la noción del tiempo porque huyo, y voy a un mullido lugar de sábanas blancas dentro de un inmenso castillo, donde sé que tú te refugias y te evades con tu música. Puede que parezca que digo y hago cosas que no tienen sentido: me lavo los dientes dos veces en una hora porque no recuerdo que lo había hecho, me olvido de comer, y miro el reloj veinte veces por minuto. ¿Qué me pasa? ¿Es algo grave?


Déjame decirte que creo que 'me ha llegado' sin haberlo buscado. 'Recoges lo que siembras' dicen, pero de saber que tenía ante mí la semilla de la felicidad hubiera cosechado campos campos y campos de esa esencia, de ti. Ahora ya conozco tu secreto, era por ti por quien el destino me dijo en su momento que las prisas nunca son buenas, y que si te precipitas te equivocas. Me estaba advirtiendo de que tenía que esperarte, sólo eso. No es que no sepa cómo se juega a esto, sino que me da miedo nombrarlo, parece tan frágil... Sin embargo sé que por alguna extraña razón debo hablar sin tapujos del amor, que contigo es diferente, que puedo ser yo, que si me lanzas tus miradas puedo detenerme en ellas durante horas, que puedo llenar los silencios con mil besos y que sobre todo, jamás dejarás que me escape de ti. Yo tampoco lo haré, estoy enganchada a todo lo que viene de ti.


Estás haciendo de cada momento nuestro propio camino de baldosas amarillas, que quizá nos lleve a ninguna parte, o quizás sea el motivo de este cuento, pero la meta es insignificante si durante el trayecto me acompaña el premio. Cada vez te siento más y más cerca, y a cada paso creo estar a milímetros de conocer la perfección. Tu 'yo' en sí es la pieza que me faltaba, la fuerza que necesitaba esta máquina para seguir con vida, la persona a la que soñaba con querer. Porque sí, porque me da la gana, porque te lo mereces, porque eres único, y porque cada día que pasa tengo más ganas de decirle a todo el mundo que soy feliz, y que el único motivo de ello tiene un nombre.

'Algunas leyendas empiezan junto a nombres decisivos rotundos y oportunos'.



Apareciste de forma triunfal e inesperada, ahora no puedo dejarte ir. Solo con pensarte me estremezco y mi único reclamo son tus manos.Aliméntame con tus besos, que quiero beber de tu boca el vino dulce de todo lo que nos queda por vivir. 
              'So please, kiss me hard' 




jueves, 26 de diciembre de 2013

Take a breathe and count to three



Me corre por las venas unas ganas insaciables de venganza, de rabia, la ira en su más puro estado. Cada vez que pienso en tu maldad se me llena la boca de veneno. No eres nadie, jamás debiste entrar en mi vida, y me doy cuenta ahora porque hace un tiempo que camino sin pisar el suelo. Eres tú quien se retuerce de dolor al ver que ahora soy feliz muy muy lejos de ti. 'Ojalá... ojalá...' ya no te deseo nada, no hay odio, no hay repugnancia, no hay dolor. Eres sencillamente pura indiferencia. Has intentado hacerme daño con una flecha que tenía efecto boomerang, y lo que aún no sabes es que es a ti a quien va a envenenar.


Mi mundo era un núcleo de densa niebla en el que estaba perdida con un barco varado en mitad del mar, y sólo dos luceros con el azul más bonito de la Tierra pudieron rescatarme. Cualquier lugar de este planeta inmundo se convierte en un paraíso si es ÉL mi fuente de calor, con el único castigo de un reloj que no para de correr. Ha sabido curar todas las heridas de mi corazón con besos y delicadas caricias cual poderoso antídoto, y la magia de su sonrisa es toda mi fuerza de voluntad. Bendita sea mi suerte. Es indescriptible la sensación si son sus manos las que me sostienen por la cintura o si son sus labios los que trepan por mi cuello. Entro en completa ebullición y mi cuerpo es una explosión de deseo, de pasión y de ganas de besar desde que percibo su delicioso perfume, es sencillamente exquisito. Cierro los ojos y sueño con contar cada constelación de lunares de su cuerpo, y solamente al pensarlo, sonrío y me muerdo el labio inferior. Me pellizco para saber si esto es real o  si sigo en ese bosque encantado en el que todos mis sentidos estaban puestos en ti. Te revelaré un pequeño secreto: al fin he encontrado mi 'suenyo', aún está sin amueblar, ni siquiera sé bien en qué consiste, pero he pensado que si pudiera perderme de nuevo, quiero que sea con él. ¿Arriesgado? No, para nada. Soy completamente consciente de que continuar entre nubes a miles de kilómetros del resto del mundo es el mejor destino para compartir con la razón de mi sonrisa, que ahora tiene nombre propio.


Si es que, 'joder, es que eres lo mejor que me podía haber pasado'.





domingo, 22 de diciembre de 2013

"Nos empeñamos en buscar la felicidad, sin darnos cuenta de que es ella...

... quien tiene que encontrarnos".

Y es esa la razón por la que creíste que no volverías a ver amanecer, que las frías noches serían eternas, que nadie repararía en tu color de labios, que no volvería la esperanza, que sólo existiría ese agujero donde al resto del mundo le encantaría que te quedaras para siempre... pero ¿sabes qué? Lo que jamás creíamos que pasaría siempre cala más hondo en nosotros, y lo mantenemos presente porque pertenece a aquel núcleo de sueños cumplidos, recuerdos imborrables y personas especiales. Personas especiales como tú.

 Es cierto, este tren corre tan rápido que a veces no nos damos cuenta de quién nos acompaña durante el viaje, ni quién baja en cada parada. Sin embargo, mientras te mantienes distraída observando el paisaje e imaginando situaciones, aparece un nuevo pasajero que desde el primer momento te mantiene hipnotizada y no sabes por qué. Sientes la necesidad de sentarte aún más cerca, de tener una excusa para iniciar una conversación, y no sabes cómo ni por qué. ¿Atracción? ¿Curiosidad? Ese imán inexplicable no resiste más y es quien te empuja a dar ese paso porque sabes que quien se sentó en tu mismo vagón no fue por casualidad: el destino lo tenía reservado para ti. No podemos permitirnos el lujo de dejar pasar oportunidades en nuestra vida, porque no sabes dónde puede estar ella, ni al lado de quién. Los malos tragos del trayecto no ocurren porque sí, si de algo creo saber la razón de ser es de que durante todo el camino debo convertirme en una gran atleta capaz de saltar las vallas más altas, de saber pasar con éxito el gran eslalon y de batir a mis rivales, que no perderán su oportunidad de llegar antes a la meta. Cuando una puerta se cierra, las ventanas se abren, y con ellas llegan vientos de otra dirección, los que cada mañana hacen que pienses: '¿y por qué no?'


Eres la casualidad más bonita que ha llegado a mi vida, porque sin tenerlo planeado apareciste, conquistaste terrenos vírgenes donde nunca nadie antes había querido llegar, me diste alas, un inmenso cajón de cosas nuevas, trajiste miles de sonrisas a mi vida y me ayudaste a salir de un torbellino que amenazaba con engullirme para siempre. ¿Por qué yo? Me siento tan afortunada que no me importa la respuesta, ni lo que cada persona del mundo piense. ¿Qué más dará lo que digan? Ha sido una sucesión de microscópicos detalles que un día se convirtieron en mis 'necesidades', porque quizás el cerebro intenta traicionarme, pero  siempre sabemos cuándo esa persona se convierte en indispensable. Ya pueden venir a juzgarme, pero he de decir que llevo grabado a flor de piel tu lema, "ser dueño de tu propia felicidad" y soy infinitamente más fuerte que todo lo que intente herirme. Y a ti, solamente a ti decirte que soy dueña de algo que en este momento es tan grande que quiero compartirlo contigo, y sólo contigo.


- ¿A dónde vamos?
+ ¿Y eso qué importa si puedo estar contigo?



 




lunes, 9 de diciembre de 2013

Tras la tormenta, siempre hay calma



 Estuvimos tanto tiempo sin tener los pies en el suelo que no recuerdo cuando caí, o cuando caímos. ¿Por qué construimos una rutina de cristal? Maldigo mi miedo a volar sin ti, a vivir con el miedo de encerrarme en otra nube y no tener escapatoria.

Ahora me debo al tiempo y su poder, a buscar un hilo de esperanza en mí misma que me permita despegar y no volver. Lo mejor de todo ha sido hacer mi nuevo equipaje: mis pequeños 'amarillos'. Alguien dijo una vez que cuando no buscas nada, de repente aparecen personas que en enero no eran nada y en diciembre son imprescindibles. Estos son esos 'amarillos' que dan un halo de aire fresco y renovación. Pueden llegar a 'aprenderte' innumerables cosas y sobre todo forman parte de este 'tú' que quiere salir a conocer el mundo, ¿y qué mejor forma de hacerlo que de la mano de una caja de risas y buenas sensaciones?


Solo tengo un gracias de corazón que gritar al aire, y una sonrisa tatuada en los labios. ¡Por vosotros! Cheers and Merry Xmas! ^^






miércoles, 10 de julio de 2013

Destino II




No sabía si darle las gracias a Carol o estrangularla con mis propias manos por haberme hecho pasar por aquello. Finalmente sólo pude darle las gracias a Alberto por el consejo y me escabullí como pude de nuevo a la playa. 
Mi cabeza tenía muchas preguntas, pero mientras me sentaba en una zona apartada del bullicio todavía constante de la fiesta de San Juan, me obligaba a mí misma a quitarme de la cabeza a aquel chico. NUNCA pasaría nada entre nosotros. Yo era una estúpida adolescente y él era un hombre que me volvía loca, sí, pero que se acercaba sinuosamente a la treintena, de cuerpo escultural y enamorado (esto lo suponía yo) de Marina. No sabía qué me pasaba, creí que el vino me habría sentado mal... el caso es que no pude reprimir las lágrimas que ya resbalaban por mi cara.

Me dio un vuelco el corazón cuando volví a verlo a lo lejos. De nuevo esos andares, ese movimiento tan masculino y sensual. ¿A quién quería engañar? Cada verano me volvía a enamorar del mismo 'ser divino e inalcanzable'. Me hizo un gesto con la cabeza indicándome un lugar aún más apartado para estar juntos, y sin saber por qué, mis piernas obedecieron. 

Fue él quien rompió el hielo y me enervó aún más cuando redujo considerablemente los metros que nos separaban. Se dio cuenta de mi sorpresa ante tal movimiento, y sonriéndome, volvió a alejarse un poco.

- Daniela, ¿estás bien?
+ Veo que sí sabes mi nombre. ¿Mi prima te ha contado algo más de mi?.- Mis palabras salieron con cierta rabia.
- No te pongas así, Dani. No te enfades con tu prima. Os conozco desde hace muchos años, desde que erais bebés prácticamente...
+ ¿Tú? No tenía ni idea... -. Intenté fingir indiferencia ante su comentario, pero mi cara debió reflejar mi asombro ante tal descubrimiento.

-Mis padres y los tuyos son buenos amigos - hizo una pausa. Bueno... será mejor que te vayas con tu prima y yo con Raúl y esa pandilla de cafres. Ya sabes cómo es la gente de este pueblo, y seguro que si nos ven aquí solos y juntos, mañana publican en el Diario de Chiclana que le he puesto los cuernos a mi novia, y que te he obligado a hacer cosas que no querías. Nos vemos en la piscina, aquí tienes mi móvil.



Me entregó con suma delicadeza un trozo de servilleta con lo que intuí era su número, me dio un beso suave demasiado cerca del cuello, y con una última mirada perturbadora, se fue alejando hacia el bar.

Y así, sin más, Alberto vino y se fue... Si ya estaba suficientemente confusa y aturdida esa estúpida excusa para pasar de mí lo que me quedaba de vida, y aún más, su número de móvil escrito en una servilleta, me dejaron atónita. ¿Acaso era tan grave que la gente lo viera conmigo? Sabía que no era una modelo de Women's Secret, pero no creí que se fuera a avergonzar tanto de mí. Esto me entristeció y alimentó mi ira, por lo que me dirigí a casa, ignorando el paradero de mi prima.


Sin pensármelo mucho, acabé apuntando su número en el móvil, y sólo se me ocurrió ponerle de nombre Gatito. Me di cuenta que volvía a estar sonriendo cuando lo vi en línea en WhatsApp, y no pude contenerme y terminé poniéndole un mensaje:

<< Si tanto pánico tienes a que nos vean juntos, quizás hablar por móvil tampoco sea lo más apropiado. Si preguntan, tú tienes la culpa. Y llámame Daniela, por favor. Gracias.>>


Me arrepentí de mandárselo nada más enviarlo. Pero jamás me habría imaginado lo que me ocurriría los siguientes días...








Destino



    -" Tía buena"

Quizás aquel no era el mensaje que esperaba recibir nada más salir del agua de la piscina aquella  tarde de verano, pero sí me arrancó una sonrisa. Era él. No sé si pasó porque aún tenía las manos empapadas del baño que me acababa de dar o por el nerviosismo, o por ambas cosas a la vez, pero mi móvil acabó cayendo al suelo. Me agaché para recuperarlo, riéndome de mi misma por lo estúpida que parecía, y sin borrarse de mi cara aún aquella sonrisa. 

No supe qué contestarle. Aquellas últimas semanas habían sido un sueño para mí; todo habían sido cambios. El verano acababa de empezar, y ya había tenido un par de citas fortuitas con aquel chico que tantas veces me había dejado sin aliento. Cada verano pasaba horas y horas en aquella piscina del pueblecito de Cádiz en donde vivían mis abuelos, y nunca podía apartar la mirada del mismo sector de la piscina: donde se sentaban Alberto y sus amigos.
 Alberto destacaba por encima de los demás no porque se comportara de diferente manera, sino porque le rodeaba un aura que lo hacía especial. No sólo tenía un cuerpo de infarto ( sus amigos también podrían haber sido portada de una revista de moda) sino, que su belleza natural combinaba a la perfección con sus elegantes movimientos, como los de un gato. Al pensar esa tontería siempre sonreía, pero era cierto, se movía cual felino. Sus potentes piernas lo impulsaban a un metro del suelo cuando hacía volteretas para tirarse al agua, y desde donde yo estaba, podía apreciar sus enormes ojos verdes y su pícara sonrisa.

Mi admiración (desde la distancia, obviamente) tenía unos años de experiencia. Había crecido 'queriendo' a ese chico. Sólo había un problema, bueno, había más: él tenía 27 años, yo 18. Ahora él tenía novia, y yo seguía siendo igual que hace unos años: invisible para el 99,9% de chicos (confiaba plenamente en ese 0.1). Sólo mirando a sus amigas a mi me daban ganas de irme llorando a casa. Estaba segura de que no me llevarían mas de 5 o 6 años, pero al sol y en bikini parecían diosas: una piel firme, brillante y bronceada, unos escotes de infarto, un vientre liso y unas piernas bien tonificadas. ¿Qué clase de tortura era esa? Entre los chicos y las chicas parecían sacados del catálogo de bañadores que solía traerme mi madre de la tienda de debajo de casa.


Pero este año había sido diferente. En la noche de San Juan, después de comer la sardinas en la playa, mi prima Carol, de un año más que yo, me convenció para tomarme una copa de vino con ella en el bar (sólo había uno). Desde que se separaron mis padres había perdido hasta las ganas de salir, y más si no tenía a mis amigas conmigo. Pero finalmente, acepté. Mis pobres 'shorts' blancos acabaron, con el tinto derramado por ellos cuando vi llegar a los amigos de Alberto todos vestidos de ibicencos, pero para mi sorpresa, él no venía con Marina, su (al parecer) reciente novia, sino más guapo que nunca, radiante, y encima solo. Creo que mi prima se percató de mis mejillas sonrojadas y de lo desbocado que tenía el corazón al verlo, y por eso hizo lo que nunca me habría imaginado. Vi como Carol se alejaba contoneándose hacia donde ellos estaban, y cómo saludaba a Raúl, que estaba al lado de mi amor platónico. Ella se giró y me guiñó un ojo. Yo no sabía donde esconderme, no recordaba haber pasado tanta vergüenza nunca, así que decidí intentar adecentarme en el baño. 
Para mi sorpresa, cuando pretendía entrar en aquel cuchitril que se suponía que era el baño, una mano fuerte, y bronceada me lo impidió.

- Mi madre dice que el tinto solo se quita de la ropa con un milagro, aunque la leche puede servir.

Mi cara debió ser un cuadro, cuando al darme la vuelta vi que los ojos verdes que habían causado aquel estúpido accidente con la copa de vino, me estaban mirando fijamente con dulzura.

-Soy Alberto, ¿no vas a decirme como te llamas?




Quise contestar, pero mis labios fueron incapaces de pronunciar 'Daniela'.

martes, 29 de enero de 2013

La tecla adecuada...





  Y ahora, ahora es cuando el deseo gira en espiral, cuando ha dejado de ser una relación sin nombre. Es ahora cuando gira de forma transversal y podemos hablar de amor total, aquel que perdura para siempre. 
Míranos hace meses, hace un año, cuando el día de hoy solo existía en mis adentros, escondido, cogiendo fuerzas esperando el día en el que pudiera salir gritando, rompiendo los esquemas. ¿Que qué ha cambiado? 

Las personas siempre serán las mismas, pero en determinados momentos de la vida sienten un 'click', algo inevitable que se escapa de lo razonable del pensamiento. Algo que sale de dentro y te dice 'esta es tu oportunidad'. Y ahí decides hacer de tu vida un regalo para la de la otra persona, aliñas de buenas sensaciones los días grises y eres capaz de llenar vacíos que ni la inmensa oscuridad sería capaz de rellenar.

Sabes que fuiste  el principio de mi locura. Las imágenes pueden sustituir miles de palabras, y la dificultad es esta: describir mis ganas de vivir personificadas con caracteres que simplemente son eso, líneas absurdas. Si mis manos no fueran torpes, serían capaz de moldear tu esbelta figura, tus suaves manos, tu cálida espalda. Si dispusiera de los colores apropiados teñiría de ese azul intenso tu mirada profunda y la sonrisa más blanca de la Tierra. Siendo sinceros, tú podrías vivir sin mí y yo sin ti, eso si, si nunca te hubiera conocido. Pero fui afortunada, tuve la suerte de encontrar un ángel, alguien con quien compartir mis manos ateridas y mis agobios en los días de calor. Y llegados a este punto, no sería capaz de soportarlo. Suena épico,pero no puedo vivir sin los martes y jueves de cervezas en el bar, dedicándonos una tímida sonrisa con la que nos devoramos por dentro. Los 'te quiero' encontrados tras noches de insomnio, lloros y una búsqueda interminable a la que me enfrenté sin brújula y sin mapa.

¿Pero sabes qué? Que las esperas son buenas mientras no se tenga prisa, que  quien está enamorado es capaz de intentarlo de mil maneras posibles, de arriesgar su propio honor y que nunca tendrá reparos en contarle al mundo que si hay algo de lo que está seguro, es de que ahora su corazón vive acompasado con otro, y que juntos se sumergen, se hunden y bailan la misma melodía.

martes, 22 de enero de 2013

Being superficial




Quizás no esté en condiciones de quejarme, y probablemente pueda parecer que soy egoísta, porque necesito.

Existe un 'super poder' una maldita fuerza que por mucho que no queramos verlo, es la que sustenta el mundo, y no, no es el amor. Eso sería muy épico.
El estúpido poder del dinero.


Lo que invade los medios de comunicación me produce lástima y rabia; todo se desmorona, la gente enloquece, se refugia en sí mismo y solo piensa en el beneficio propio y en el mal ajeno. 'Cuanto más tenga yo, menos tendrán los demás'. Robar, robar y robar. Ya no hay buenas intenciones, no existe la confianza y la sociedad es decadente.

Quizás no pida tanto... o sí. Debería dar gracias por todo, y creedme que las doy. Parecerá que no valoramos, pero lo hacemos cada día e intentamos ajustarnos a lo que nos toca.

Imaginad por un momento la misma situación que la mía, en vuestra piel y años atrás. Y ahora pensad... ¿no os gustaría enmarcar el momento? ¿inmortalizar el año? Yo siento una punzada desde hace bastantes meses que susurra "en septiembre es el final de todo lo que conoces". TODO significa todo. Otra rutina, otro lugar, otra gente, otro modo de vida, otro paisaje desde la cama, otra cama... No avanzar es de cobardes, así que creo que he decidido continuar con lo que había soñado, pero por favor... creo que todo se puede negociar.


Vivo una situación que solo me recuerda al año 2010, cuando volvía a ser el dinero quien me separaba de poder cumplir un sueño o no hacerlo. Tuve quebraderos de cabeza, cuentas mentales...etc, durante bastante tiempo, en el que dedicaba horas a llorar y a lamentarme por el temor a ese "no".Pero me decidí a contároslo. Nunca dejaré de agradecéroslo, porque fueron dos semanas que significaron muchísimas cosas para mí y en la que cada sensación se magnificaba y multiplicaba por mil.



No tengo derecho a pediros nada, porque ahí está mi error: pedir. Sé que tendré que decidir entre A) o B) porque el año que viene vendrá cargadito de exigencias...económicas una vez más. Por favor, mientras pienso una forma en la que no suene alarmante ni exagerado, sonreidme por el pasillo, para que al menos tenga esperanza. Ahora solo sueño con una persona, y espero que entre dentro de mi 'nueva rutina' de septiembre. ¡SOLO QUIERO VIVIR Y DISFRUTAR, QUE "DÍA QUE PASA YA NO VUELVE"! 





Prometo poner de mi parte, y llegar a un acuerdo. Pero por favor, no me consideréis superficial...