miércoles, 22 de junio de 2016

Sad people love the rain, 'cause they're no longer crying alone



Alguien ha cambiado el guión que tenía de mi propia vida, y he sido incapaz de darme cuenta hasta ahora. Qué habrá tenido que suceder para que 'yo deje de ser yo', para que se me hayan agotado las pilas, para que parezca que no tengo ya ganas de luchar.

No me reconozco, ya no me identifico con todo lo que creía que me identificaba. Me siento sola, vagabunda. Rodeada de tanto y falta de todo.

Qué egoísta sería pedirte que no te fueras, que te quedaras conmigo. ¿Para qué? ¿Para cargarte con las consecuencias de lo que yo misma he sido incapaz de conseguir? No me imagino el momento en que tenga que separarme, no quiero pensar que seremos algo más que la distancia de 10 minutos. Quiero lo que quieras, quiero que crezcas, que te equivoques, que triunfes y que alcances un estado de auto-orgullo casi arrogante. Pero sobretodo quiero que me quieras, que no te olvides y que me lleves 'donde quiera que estés'.



jueves, 20 de agosto de 2015

Vale la pena sufrir, por lo que vale la pena tener...



  La amargura en el amor tiene el ardor del orujo en la garganta, una resaca constante,anterior incluso a los efectos del alcohol y un nudo en la garganta inquebrantable. Sufrirla no es plato de buen gusto, pero la vida se empeña en traernos amor y desamor a partes casi iguales.

La drogadicción y el enamoramiento parecen caminos semejantes; cuando te desintoxicas y crees que eres libre, un mínimo contacto con algo que evoque alguna época pasada puede convertirse en recaída. Y eso puede ser mucho peor que no dejarlo. Te angustia porque sientes dependencia. Te abruma porque no ves solución. Te enloquece porque causa satisfacción y dolor a la vez...

De sabios es aprender de los errores, pero qué duro se vuelve pillarle el gusto al error. Ir a buscarlo, sonreírle, besarlo con los ojos... y desear errar el resto de tu vida. ¿Y si aquel fallo que cometiste supuso el mayor punto de inflexión en ti? Si la luz no existe sin oscuridad, el amor tampoco puede sin algo contradictorio. Porque qué sería de las personas sin esa relación que le deja arañazos hasta en el alma, sin ese pedazo de corazón cosido milimétricamente porque alguien entró y salió con la misma fuerza, y dejó una huella imborrable. Cambiamos, crecemos y nos hacemos de otra pasta cuando atravesamos ese túnel de sentimientos dispares y semejantes al que conocemos como primer amor. Cuando se acaba no vemos más allá; primero es negro, el odio da el paso y le gana al amor, y finalmente, cuando se evapora la ira, vuelve el "pase lo que pase nunca te olvidaré".

Sin embargo, lo bonito de la vida y sus vueltas es que cuando regresa con nuevos amores y ventanales enteros llenos de aire fresco, te da por pensar; ¿llegaré a querer como la primera vez? ¿cometeré los mismos errores? ¿será igual que aquel? ¿lo superaré? ... Que todas esas autopreguntas desaparezcan es un proceso laborioso que sólo tu yo interno puede destruir. Seguramente la fuerza de otra alma compañera sea quien ponga la guinda a todos tus fantasmas.

Ahora quedo yo, tengo un libro con garabatos, tachones, hojas arrancadas y otras plastificadas que deseo que perduren para siempre; el libro de AQUELLA historia, en el que aún me falta un capítulo por escribir, por sobrellevar o, la palabra que más nos cuesta; superar. Tu vida con tu nueva brújula que te guíe al camino del amor, del profundo, el que te vuelva a enamorar y quien sabe... ¿a causar adicción?



sábado, 4 de abril de 2015

The borderline


I hope you'll never get it... Unless you decided to train your super intellect :)


Cuando aquello que nos ocupa la mente duele y arde en las entrañas como rabia incandescente es que algo no va bien. Es que directamente no va. Después de veinte años siendo diana de tantos al fin busco gritar "¡basta ya!".

Y basta. Basta de querer en cuerpo y alma, ya que todas las clases de amor llenan tanto como duelen. Dar sin recibir es reconfortante incluso para mí, o por lo menos lo era. Pararos a pensar en las veces que pudisteis hacer daño sin quererlo, o incluso queriendo, pues sabed que al final el cauce del río, sea como fuere, siempre acaba en el mar, pero puede llegar siendo puro y cristalino o completamente intoxicado. Quizás no sea como vosotros, quizás nunca lo haya sido, pero yo creo y creí siempre en que juntos cualquier cosa era posible. 

Mis acciones y valores no son modelos a seguir, y pese a errores siempre ha primado lo que sentía el corazón a la razón, aunque todos supiésemos que esta vez la tenía.

La vida se compone de tiempo, eso que pasa mientras la vemos cómo viene y se va. Dicen que todo es por cuestión de él, del tiempo, aunque yo lo espero cada día de mi vida verlo actuar,ver cómo maneja a cada uno de nosotros, pero es inútil, parece inmóvil. Incluso se me ha aparecido en sueños: sueño con desaparecer del tiempo de todos vosotros para algún día ser capaz de volver y contemplar. Por ejemplo, cómo el señor A al final acabó solo and disappointed por haber sido injusto,embustero, calumniador y cruel con los que le demostraron su yo verdadero, ver cómo Sr.T sigue arrepintiéndose de todos sus errores y lo tonto que fue por tenerlo y perderlo todo a la vez. También quiero saber cómo estaréis vosotros, qué lejos habréis llegado siguiendo o no a aquellos a los que tanto venerabais y si en algo os parecéis a mí...

Quiero creer que yo soy para  vosotros lo que vosotros sois para mí, pero debido a nuestro grado de incompatibilidad  resulta complicado... Quién sabe, quizás el tiempo también tiene algo para vosotros.










lunes, 9 de febrero de 2015



 No sé si debería darle las gracias al que dijo que la amargura daba inspiración para escribir, o qué menos que invitarle a un café. Tenía razón, that's the point.

Debería ser una desgraciada toda mi vida para dedicarme a la escritura, o quizás debería abandonar de una vez por todas para ser feliz. Pero ¿cómo puedo serlo cuando ahuyento todo lo bueno que se me acerca? No encuentro solución a tantos interrogantes. Las palabras vienen y se van, y de nuevo en blanco...

Me siento perdida,varada en las pesadillas de hace un año, sola, otra vez sola. Dicen que las desgracias nunca vienen solas, y también es cierto. También dicen que tus males comparados con otros no son nada, que nos hundimos en un mísero vaso de agua, y también tienen razón. Claro que hay guerras, muerte, hambre y enfermedades en el mundo, claro que soy una privilegiada. Pero yo, como grano de arena en este mundo siento que mis problemas son rascacielos gigantes que se derrumban sobre mí en cuestión de segundos. Y eso duele, y pesa. Aunque para el resto de la humanidad sólo sea una construcción más. No sé si llorar, si cambiar tanto por dentro y por fuera que ni siquiera me reconozcan, si huir lo más lejos que me permitan mis piernas, o si robar fuerzas algún ser sobrehumano que me ayude a salir del agujero.


Voy a creer, porque we have no chance. Creo en la resurrección de las cenizas, como el ave fénix. Amén.


viernes, 19 de diciembre de 2014

Someone like you



Admirar es sano, es mirar con ojos atentos, impasibles, sinceros, anonadados. Es desear algo con todas tus fuerzas, y sonreír. Ser feliz imaginando. 
Todos juzgamos y creemos que en lo que otros fallan nosotros somos mejores, pero no es cierto. Deberíamos ser capaces de mirarnos bien antes de atrevernos a articular palabra en contra de alguien, pues no hay mejor aprendizaje que la autocrítica.

¿Pero qué pasa cuando vemos a alguien que nosotros y la mayoría de los mortales sabemos que es superior en algo? Que le admiramos. Le dedicamos una parte muy especial de nosotros mismos en la que no cabe el orgullo. Reconocer los males propios y los bienes ajenos son tareas difíciles que se nos presentan y al fin y al cabo debemos hacerles frente. 

Quisiera ser la mitad de aquel que en cada paso y movimiento diario pone su entera pasión, su seguridad y su ánimo. Una milésima de la templanza con la que se toma la vida, una décima parte de su pacífico carácter y su enorme corazón. El temple para evitar ese desate y ataque de nervios cuando algo no me gusta; borrar para siempre mi envenenada lengua.

Pero... ¿y qué? Cada uno somos como nos hemos o nos han hecho, y de lo que a unos nos sobra, puede que a otros les haga falta. Pero no está mal de vez en cuando hablar con nuestro interior y decir... ¿podré cambiar eso?



sábado, 20 de septiembre de 2014

Just who, not where



Me encantan esos lugares que inspiran por sí mismos. Aquellos que me libran del letargo literario, de mi pasión dormida. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero nunca nos han explicado el por qué: no niego la veracidad de lo hasta ahora contado siempre, pero nunca nos argumentaron por qué simplemente vale más.
Cuando nos muestran una imagen la detectamos con nuestras tres herramientas indispensables: la vista, el cerebro y el corazón. La primera, porque es imprescindible al tratarse de una imagen (véase también la descripción de un lugar para jugar con el sentido de la imaginación, aunque ese es otro caso); el segundo, instintivamente utilizado para tratar de reconocer el lugar, y en caso negativo ver de qué se compone; y el tercero, ese que solo hablamos de él cuando decimos "me ha llegado", me gusta.

ME GUSTA porque sí, porque hay algo en él que crea en mí la necesidad de ir, de compartirlo con ALGUIEN. ¿Por qué en milésimas de segundo sabemos si nos agrada, por qué y con quién disfrutaríamos del lugar? Para esta cuestión no encuentro respuesta alguna. El ser humano es así. Y ya está.



Qué intenso es esto del amor...

...' Por fin lo puedo sentir, te conozco y te reconozco que por fin sé lo que es vivir con un suspiro en el pecho, con cosquillas por dentro. Y por fin sé por qué estoy así'...

Tú me has hecho así, mejor de lo que era, y hoy me doy cuenta que si alguna vez dudé, aquella fue la última. Primera y última, porque se me sentó al lado el pasado y trató de convencerme de que yo perdí una vida que ya no volveré a tener. Me engañaba y quería hacerme daño, pero a fin de cuentas le escuché. Qué estúpida. Pasado el verano, agosto, el mes de no pensar en nada, de dejar huellas efímeras en arenas lejanas, de no llevar reloj y vivir en un constante 'hoy', me acabó por enseñar que sólo el presente debe acompañarme donde yo decida ir. Él y sólo él. Mi presente hecho hombre.

Perdón por cubrir de lágrimas de dolor nuestro nido, por dedicarle tiempo a más y más fantasmas, por tener en estima a personas tóxicas, por preocuparme demasiado de lo que piensen o dejen de pensar, por no tener los cinco sentidos en la única persona que ha sido capaz de darme su todo sin pestañear. 
He vuelto, con el fin del verano vuelvo a ser yo, y tengo que decirte que vengo con más ganas que nunca. ¿Sabes esas ganas de comer a la otra persona? ¿De dejarla sin respiración? ¿De besarle el cuello hasta que le traspase la piel? ¿De sincronizar gemidos y respiraciones entrecortadas? Eso exactamente.

Estoy esperando a la noche; que traiga la paz que le caracteriza y me deje disfrutarte y sentirte sin ningún tipo de límite o barrera.

                                            
                                     J U S T   Y O U   &   M E