lunes, 9 de diciembre de 2013

Tras la tormenta, siempre hay calma



 Estuvimos tanto tiempo sin tener los pies en el suelo que no recuerdo cuando caí, o cuando caímos. ¿Por qué construimos una rutina de cristal? Maldigo mi miedo a volar sin ti, a vivir con el miedo de encerrarme en otra nube y no tener escapatoria.

Ahora me debo al tiempo y su poder, a buscar un hilo de esperanza en mí misma que me permita despegar y no volver. Lo mejor de todo ha sido hacer mi nuevo equipaje: mis pequeños 'amarillos'. Alguien dijo una vez que cuando no buscas nada, de repente aparecen personas que en enero no eran nada y en diciembre son imprescindibles. Estos son esos 'amarillos' que dan un halo de aire fresco y renovación. Pueden llegar a 'aprenderte' innumerables cosas y sobre todo forman parte de este 'tú' que quiere salir a conocer el mundo, ¿y qué mejor forma de hacerlo que de la mano de una caja de risas y buenas sensaciones?


Solo tengo un gracias de corazón que gritar al aire, y una sonrisa tatuada en los labios. ¡Por vosotros! Cheers and Merry Xmas! ^^






miércoles, 10 de julio de 2013

Destino II




No sabía si darle las gracias a Carol o estrangularla con mis propias manos por haberme hecho pasar por aquello. Finalmente sólo pude darle las gracias a Alberto por el consejo y me escabullí como pude de nuevo a la playa. 
Mi cabeza tenía muchas preguntas, pero mientras me sentaba en una zona apartada del bullicio todavía constante de la fiesta de San Juan, me obligaba a mí misma a quitarme de la cabeza a aquel chico. NUNCA pasaría nada entre nosotros. Yo era una estúpida adolescente y él era un hombre que me volvía loca, sí, pero que se acercaba sinuosamente a la treintena, de cuerpo escultural y enamorado (esto lo suponía yo) de Marina. No sabía qué me pasaba, creí que el vino me habría sentado mal... el caso es que no pude reprimir las lágrimas que ya resbalaban por mi cara.

Me dio un vuelco el corazón cuando volví a verlo a lo lejos. De nuevo esos andares, ese movimiento tan masculino y sensual. ¿A quién quería engañar? Cada verano me volvía a enamorar del mismo 'ser divino e inalcanzable'. Me hizo un gesto con la cabeza indicándome un lugar aún más apartado para estar juntos, y sin saber por qué, mis piernas obedecieron. 

Fue él quien rompió el hielo y me enervó aún más cuando redujo considerablemente los metros que nos separaban. Se dio cuenta de mi sorpresa ante tal movimiento, y sonriéndome, volvió a alejarse un poco.

- Daniela, ¿estás bien?
+ Veo que sí sabes mi nombre. ¿Mi prima te ha contado algo más de mi?.- Mis palabras salieron con cierta rabia.
- No te pongas así, Dani. No te enfades con tu prima. Os conozco desde hace muchos años, desde que erais bebés prácticamente...
+ ¿Tú? No tenía ni idea... -. Intenté fingir indiferencia ante su comentario, pero mi cara debió reflejar mi asombro ante tal descubrimiento.

-Mis padres y los tuyos son buenos amigos - hizo una pausa. Bueno... será mejor que te vayas con tu prima y yo con Raúl y esa pandilla de cafres. Ya sabes cómo es la gente de este pueblo, y seguro que si nos ven aquí solos y juntos, mañana publican en el Diario de Chiclana que le he puesto los cuernos a mi novia, y que te he obligado a hacer cosas que no querías. Nos vemos en la piscina, aquí tienes mi móvil.



Me entregó con suma delicadeza un trozo de servilleta con lo que intuí era su número, me dio un beso suave demasiado cerca del cuello, y con una última mirada perturbadora, se fue alejando hacia el bar.

Y así, sin más, Alberto vino y se fue... Si ya estaba suficientemente confusa y aturdida esa estúpida excusa para pasar de mí lo que me quedaba de vida, y aún más, su número de móvil escrito en una servilleta, me dejaron atónita. ¿Acaso era tan grave que la gente lo viera conmigo? Sabía que no era una modelo de Women's Secret, pero no creí que se fuera a avergonzar tanto de mí. Esto me entristeció y alimentó mi ira, por lo que me dirigí a casa, ignorando el paradero de mi prima.


Sin pensármelo mucho, acabé apuntando su número en el móvil, y sólo se me ocurrió ponerle de nombre Gatito. Me di cuenta que volvía a estar sonriendo cuando lo vi en línea en WhatsApp, y no pude contenerme y terminé poniéndole un mensaje:

<< Si tanto pánico tienes a que nos vean juntos, quizás hablar por móvil tampoco sea lo más apropiado. Si preguntan, tú tienes la culpa. Y llámame Daniela, por favor. Gracias.>>


Me arrepentí de mandárselo nada más enviarlo. Pero jamás me habría imaginado lo que me ocurriría los siguientes días...








Destino



    -" Tía buena"

Quizás aquel no era el mensaje que esperaba recibir nada más salir del agua de la piscina aquella  tarde de verano, pero sí me arrancó una sonrisa. Era él. No sé si pasó porque aún tenía las manos empapadas del baño que me acababa de dar o por el nerviosismo, o por ambas cosas a la vez, pero mi móvil acabó cayendo al suelo. Me agaché para recuperarlo, riéndome de mi misma por lo estúpida que parecía, y sin borrarse de mi cara aún aquella sonrisa. 

No supe qué contestarle. Aquellas últimas semanas habían sido un sueño para mí; todo habían sido cambios. El verano acababa de empezar, y ya había tenido un par de citas fortuitas con aquel chico que tantas veces me había dejado sin aliento. Cada verano pasaba horas y horas en aquella piscina del pueblecito de Cádiz en donde vivían mis abuelos, y nunca podía apartar la mirada del mismo sector de la piscina: donde se sentaban Alberto y sus amigos.
 Alberto destacaba por encima de los demás no porque se comportara de diferente manera, sino porque le rodeaba un aura que lo hacía especial. No sólo tenía un cuerpo de infarto ( sus amigos también podrían haber sido portada de una revista de moda) sino, que su belleza natural combinaba a la perfección con sus elegantes movimientos, como los de un gato. Al pensar esa tontería siempre sonreía, pero era cierto, se movía cual felino. Sus potentes piernas lo impulsaban a un metro del suelo cuando hacía volteretas para tirarse al agua, y desde donde yo estaba, podía apreciar sus enormes ojos verdes y su pícara sonrisa.

Mi admiración (desde la distancia, obviamente) tenía unos años de experiencia. Había crecido 'queriendo' a ese chico. Sólo había un problema, bueno, había más: él tenía 27 años, yo 18. Ahora él tenía novia, y yo seguía siendo igual que hace unos años: invisible para el 99,9% de chicos (confiaba plenamente en ese 0.1). Sólo mirando a sus amigas a mi me daban ganas de irme llorando a casa. Estaba segura de que no me llevarían mas de 5 o 6 años, pero al sol y en bikini parecían diosas: una piel firme, brillante y bronceada, unos escotes de infarto, un vientre liso y unas piernas bien tonificadas. ¿Qué clase de tortura era esa? Entre los chicos y las chicas parecían sacados del catálogo de bañadores que solía traerme mi madre de la tienda de debajo de casa.


Pero este año había sido diferente. En la noche de San Juan, después de comer la sardinas en la playa, mi prima Carol, de un año más que yo, me convenció para tomarme una copa de vino con ella en el bar (sólo había uno). Desde que se separaron mis padres había perdido hasta las ganas de salir, y más si no tenía a mis amigas conmigo. Pero finalmente, acepté. Mis pobres 'shorts' blancos acabaron, con el tinto derramado por ellos cuando vi llegar a los amigos de Alberto todos vestidos de ibicencos, pero para mi sorpresa, él no venía con Marina, su (al parecer) reciente novia, sino más guapo que nunca, radiante, y encima solo. Creo que mi prima se percató de mis mejillas sonrojadas y de lo desbocado que tenía el corazón al verlo, y por eso hizo lo que nunca me habría imaginado. Vi como Carol se alejaba contoneándose hacia donde ellos estaban, y cómo saludaba a Raúl, que estaba al lado de mi amor platónico. Ella se giró y me guiñó un ojo. Yo no sabía donde esconderme, no recordaba haber pasado tanta vergüenza nunca, así que decidí intentar adecentarme en el baño. 
Para mi sorpresa, cuando pretendía entrar en aquel cuchitril que se suponía que era el baño, una mano fuerte, y bronceada me lo impidió.

- Mi madre dice que el tinto solo se quita de la ropa con un milagro, aunque la leche puede servir.

Mi cara debió ser un cuadro, cuando al darme la vuelta vi que los ojos verdes que habían causado aquel estúpido accidente con la copa de vino, me estaban mirando fijamente con dulzura.

-Soy Alberto, ¿no vas a decirme como te llamas?




Quise contestar, pero mis labios fueron incapaces de pronunciar 'Daniela'.

martes, 29 de enero de 2013

La tecla adecuada...





  Y ahora, ahora es cuando el deseo gira en espiral, cuando ha dejado de ser una relación sin nombre. Es ahora cuando gira de forma transversal y podemos hablar de amor total, aquel que perdura para siempre. 
Míranos hace meses, hace un año, cuando el día de hoy solo existía en mis adentros, escondido, cogiendo fuerzas esperando el día en el que pudiera salir gritando, rompiendo los esquemas. ¿Que qué ha cambiado? 

Las personas siempre serán las mismas, pero en determinados momentos de la vida sienten un 'click', algo inevitable que se escapa de lo razonable del pensamiento. Algo que sale de dentro y te dice 'esta es tu oportunidad'. Y ahí decides hacer de tu vida un regalo para la de la otra persona, aliñas de buenas sensaciones los días grises y eres capaz de llenar vacíos que ni la inmensa oscuridad sería capaz de rellenar.

Sabes que fuiste  el principio de mi locura. Las imágenes pueden sustituir miles de palabras, y la dificultad es esta: describir mis ganas de vivir personificadas con caracteres que simplemente son eso, líneas absurdas. Si mis manos no fueran torpes, serían capaz de moldear tu esbelta figura, tus suaves manos, tu cálida espalda. Si dispusiera de los colores apropiados teñiría de ese azul intenso tu mirada profunda y la sonrisa más blanca de la Tierra. Siendo sinceros, tú podrías vivir sin mí y yo sin ti, eso si, si nunca te hubiera conocido. Pero fui afortunada, tuve la suerte de encontrar un ángel, alguien con quien compartir mis manos ateridas y mis agobios en los días de calor. Y llegados a este punto, no sería capaz de soportarlo. Suena épico,pero no puedo vivir sin los martes y jueves de cervezas en el bar, dedicándonos una tímida sonrisa con la que nos devoramos por dentro. Los 'te quiero' encontrados tras noches de insomnio, lloros y una búsqueda interminable a la que me enfrenté sin brújula y sin mapa.

¿Pero sabes qué? Que las esperas son buenas mientras no se tenga prisa, que  quien está enamorado es capaz de intentarlo de mil maneras posibles, de arriesgar su propio honor y que nunca tendrá reparos en contarle al mundo que si hay algo de lo que está seguro, es de que ahora su corazón vive acompasado con otro, y que juntos se sumergen, se hunden y bailan la misma melodía.

martes, 22 de enero de 2013

Being superficial




Quizás no esté en condiciones de quejarme, y probablemente pueda parecer que soy egoísta, porque necesito.

Existe un 'super poder' una maldita fuerza que por mucho que no queramos verlo, es la que sustenta el mundo, y no, no es el amor. Eso sería muy épico.
El estúpido poder del dinero.


Lo que invade los medios de comunicación me produce lástima y rabia; todo se desmorona, la gente enloquece, se refugia en sí mismo y solo piensa en el beneficio propio y en el mal ajeno. 'Cuanto más tenga yo, menos tendrán los demás'. Robar, robar y robar. Ya no hay buenas intenciones, no existe la confianza y la sociedad es decadente.

Quizás no pida tanto... o sí. Debería dar gracias por todo, y creedme que las doy. Parecerá que no valoramos, pero lo hacemos cada día e intentamos ajustarnos a lo que nos toca.

Imaginad por un momento la misma situación que la mía, en vuestra piel y años atrás. Y ahora pensad... ¿no os gustaría enmarcar el momento? ¿inmortalizar el año? Yo siento una punzada desde hace bastantes meses que susurra "en septiembre es el final de todo lo que conoces". TODO significa todo. Otra rutina, otro lugar, otra gente, otro modo de vida, otro paisaje desde la cama, otra cama... No avanzar es de cobardes, así que creo que he decidido continuar con lo que había soñado, pero por favor... creo que todo se puede negociar.


Vivo una situación que solo me recuerda al año 2010, cuando volvía a ser el dinero quien me separaba de poder cumplir un sueño o no hacerlo. Tuve quebraderos de cabeza, cuentas mentales...etc, durante bastante tiempo, en el que dedicaba horas a llorar y a lamentarme por el temor a ese "no".Pero me decidí a contároslo. Nunca dejaré de agradecéroslo, porque fueron dos semanas que significaron muchísimas cosas para mí y en la que cada sensación se magnificaba y multiplicaba por mil.



No tengo derecho a pediros nada, porque ahí está mi error: pedir. Sé que tendré que decidir entre A) o B) porque el año que viene vendrá cargadito de exigencias...económicas una vez más. Por favor, mientras pienso una forma en la que no suene alarmante ni exagerado, sonreidme por el pasillo, para que al menos tenga esperanza. Ahora solo sueño con una persona, y espero que entre dentro de mi 'nueva rutina' de septiembre. ¡SOLO QUIERO VIVIR Y DISFRUTAR, QUE "DÍA QUE PASA YA NO VUELVE"! 





Prometo poner de mi parte, y llegar a un acuerdo. Pero por favor, no me consideréis superficial...








miércoles, 5 de diciembre de 2012




Sabio es quien dijera aquello de "cuando eres feliz, lo último que haces es escribir". Cuánta razón. A la vista está que he estado ausente durante nueve meses, y ha sido un período de transición, de pasar de la nada al todo.
No sé plasmar el estado de éxtasis que vivo día a día, de mis martes y jueves de oro, de los domingos de fútbol viendo a los 1.93 m más bonitos que jamás había visto. Él ha sido ( y sigue siendo) la fuente de sustento de este espacio, mi razón de escribir. Pero ahora no tengo que desahogarme con nadie, no lloro por las noches, no hago estupideces en vano...


Hoy podría ser el culmen de mi pequeño blog (aunque no lo será). Podría ser el desenlace de un desamor, que como si se tratara de una película, en la que al final el guapo se queda con la protagonista. Y aún no puedo creerlo... Mediados de agosto, principios de septiembre... algo ocurrió para que dentro de él se despertara y le dijera: ya es hora.


Todo lo que una desea, el amor correspondido, las largas miradas que soy incapaz de contener, la risa que me desestabiliza... todo él ahora siente lo mismo que yo, y solo puedo decir que soy INCREÍBLEMENTE FELIZ.



Nada más puedo pedir :) 



V <3

viernes, 19 de octubre de 2012

Promesas eternas



"Y prometí que no volvería a pedir nada si podía verte sólo una vez más. ¿Y sabes? Valió la pena... me mantuviste viva, me trajiste a casa".


Mirando a la nada, conteniendo las ganas de llorar, y lanzando una última súplica al aire, juré que seguiría luchando para demostrarte que si hubo otras personas en tu vida que intentaron darte "amor" no tenían ni la más mínima idea de lo que eso significaba. Amarte requiere su tiempo: comenzar es instantáneo, es un efímero segundo que queda para siempre grabado en tu memoria, como la primera vez que hueles la flor más hermosa. Sin embargo, también precisa de motivos y actos por los que dar pie a los sentimientos de esa otra persona, y es aquí donde comenzó mi historia, la de las locuras del amor.


La dureza de convivir contigo misma cuando sabes que incluso dándolo todo cada día te alejas más de la persona querida no es comparable con ninguna otra sensación. Sólo te sientes vacía, como si hubiera un hueco  que sólo un alguien especial fuera capaz de rellenar.




Ahora las cosas han cambiado, y puedo ver cómo el tiempo avanza sin darnos apenas tregua. No nos damos cuenta, pero se nos "agota"; ni tan siquiera la eternidad sería suficiente para vivir la infinidad de  momentos que quiero a tu lado. Siempre serás el dulce frenesí de un primer beso, la sonrisa pícara desde el otro lado de la barra del bar, el susurro al amanecer de "buenos días, princesa", el olor del chocolate fundido, la sensación del mejor baño de espuma... Tú  completas mi puzzle. Eres la delicada ficha que me costó conseguir jugándomelo todo en una partida aunque no tuviera nada que apostar.







-"Cada tarde contemplo la puesta de sol y recojo la última pizca de calor del día para que mi corazón te la envíe"